lunes, noviembre 21, 2005

Silencio

Cuando quiero estar solo conmigo y tomo asiento en algún placentero y aveces demoníaco lugar, siento que alguien se sienta junto a mí. Callo mi boca, cuestiono mi vida y la de todo quienes me cuestionan a mí...mala costumbre que me devuelve cual boomerang sobre mi boca. A cada cuestionamiento una respuesta. Una mía....y luego, una de él. Que nunca se queda callado y que siempre elabora una respuesta mejor de la que yo podría tan siquiera imaginar.
¿Por qué nunca se calla? ¿Por qué lo necesito tanto?
Brisa dormida en el alma. Furiosa tormenta que estalla en mi s lágrimas. Consuelo que acaricia. Padre de mi vida. Profesor y poeta.
De procurar que mis palabras fueran mejores que el silencio cada vez que voy a emitir palabra, entonces he de callar toda mi vida. Cualquier palabra, verso, poema o la más selecta antología, son tan solo un estruendo, un ruido, un grito doloroso ante la melodía sin igual que duerme silenciosa en algun rincón del ser humano donde las razones enmudecen.

"La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio." (Proverbio Persa)
SILENCIO
Así como del fondo de la música
brota una nota
que mientras vibra crece y se adelgaza
hasta que en otra música enmudece,
brota del fondo del silencio otro silencio,
aguda torre, espada,
y sube y crece y nos suspende
y mientras sube caen
recuerdos, esperanzas,
las pequeñas mentiras y las grandes,
y queremos gritar y en la garganta
se desvanece el grito:
desembocamos al silencio
en donde los silencios enmudecen.